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Yazz Ahmed, la trompeta de los vientos y su jazz para la gran Babilonia

Este es más o menos el resultado de un diálogo entre dos colegas que escriben en esta web. La conversación surgió de alguna manera entre artículo y artículo, en nuestro chat de Whatsapp.

Javi Ariola: 

A raíz del artículo publicado sobre «Kind of blue» hace unas semanas, la compañera Raquel Rodríguez nos propuso a todo el equipo de Caravan la escucha de una versión de uno de los temas que aparecen en esa grabación, el mítico «So What» de Miles Davis. Estaba interpretado por una trompetista a la que desconocía por completo, Yazz Ahmed. La evocadora imagen del álbum me atrapó, y a día de hoy no he podido deshacerme aun de las melodías que se colaron en los recodos de mi mente y mis oídos, con un sonido único e indiscutiblemente innovador. 

Raquel Rodriguez: 

Llevaba tiempo observando su música de reojo, tenía algunos de sus temas originales en alguna playlist creada hace tiempo, pero no fue hasta que nuestro amigo Rafa (Medusajazz) hizo un artículo sobre el nuevo jazz británico que advertí… «Creo que falta alguien que merece la pena citar». A la par reconocía que tenía que escucharla mejor para estar más segura de cuánto se la debía echar en falta. Al poco tiempo Javi sacó un artículo interesantísimo sobre «Kind Of Blue», mientras yo acudía más a menudo a la cuenta de esta artista en Spotify y exploraba su primer disco. 

– ¡Anda, pero si tiene una versión de «So What»! Un anatema para el amante del sonido de Miles Davis (para Javi) –, comenté yo. «Le va a caer fatal esta artista», pensé.

La sorpresa es que al final nos hemos acabado aliando para escribir este artículo a medias sobre el recorrido de Yazz Ahmed, porque hemos coincidido en que merece la pena contarlo.

¿Quién es Yazz Ahmed?

Para tratar de entender su música es necesario recapitular y volver a sus orígenes, allá donde siempre se encuentra la explicación de todo. Su historia huye descaradamente de cualquier tipo de estereotipo relacionado con la música, la raza y el género. Yazz Ahmed nació en Bahréin en 1983 de padre bahreiní y madre británica; a los nueve años se trasladó a Londres y recibió formación musical superior, entre otros en el Guildhall School of Music and Drama. El jazz le venía de familia; su abuelo materno (Terry Brown) fue un trompetista de jazz reconocido en el Reino Unido y con una carrera de éxito en los años 50.

Atraída hacia el mundo del jazz gracias al gusto musical cultivado por su madre y a la influencia recibida por su abuelo materno, Yazz se interesó por el instrumento y desarrolló su técnica bajo el influjo del sonido y las historias del músico londinense. Aunque el punto de inflexión se produjo especialmente, según cuenta ella misma, cuando escuchó por primera vez «Blue Camel», del músico Rabih Abou-Khalil.

De esta manera y sobre la base de unos orígenes que está explorando en su etapa adulta, influenciada a la vez por la cultura y los sonidos británicos, Yazz explora su identidad a través de la música, tratando de huir al mismo tiempo, quizá de manera inconsciente, de esas mismas raíces fuertes y profundas que en ocasiones impiden a los músicos ser libres y creativos.

Y es aquí precisamente, en la búsqueda de la creatividad nacida del germen cultural que nutrió su infancia, donde Yazz desarrolla su mejor personalidad incorporando sonidos recuperados: «Estoy aprendiendo árabe e investigando la música del Golfo. Todavía estoy aprendiendo, especialmente sobre las “blue notes”, los cuartos de tono en la música árabe». Incorporar estos cuartos de tono a su música a través de un fliscorno especialmente diseñado para ello es realmente revelador, ya que este intervalo musical es muy usado en las músicas árabes.

Tres álbumes y una suite: el sinuoso camino hasta encontrar el sonido propio

Escuchar a Yazz Ahmed implica sumergirse en un viaje curvilíneo muy profundo y armónico, en el que las raíces árabes inundan casi todo. Muchos de sus temas son auténtica serotonina en vena. De todos ellos se destila un profundo respeto a la identidad y su origen, pero Yazz Ahmed es capaz de mezclar todos estos elementos tradicionales en un río sin cauces hasta dar con un sonido fluido, sin límites y muy original, con temas que tienden al infinito. 

Este primer disco de Yazz Ahmed, lanzado en 2011, es bastante diferente a los dos trabajos que le siguen. «Finding my Way Home» establece un recorrido exploratorio contenido y sobrio, contando con unas primeras aproximaciones a lo que más adelante desarrollará como sonido propio: su fraseo melódico en la trompeta o el fliscorno, a menudo pausado, con notas sostenidas de escalas y modos propios de la música árabe.

Este disco se diferencia principalmente en su sobriedad, contando con temas en el que la trompeta de Yazz solo cuenta con el acompañamiento de un bajo eléctrico. Otra parte del trabajo tiene un sonido elegante, más tipo cool-jazz, intimista, con instrumentación propia de combos de jazz de los años 50. 

Este autodescubrimiento parece que madura con la publicación de «La Saboteuse» (Naim, 2017). Un álbum en el que definitivamente las raíces de la cultura del Golfo Pérsico se terminan fundiendo con las británicas.

En él, y según sus propias palabras, trata con la “antimusa”, o la saboteadora interna, que le impide innovar y crear. Los temas, y sobre todo el que le da nombre al álbum, son una delicia psicodélica de principio a fin, combinando sonidos con un poso árabe inconfundible a través del uso de instrumentos no muy habituales en este tipo de grabaciones. 

Su tercer álbum, «Polyhymnia» (Ropeadope, 2019), quizás el más logrado de todos, hace referencia a una musa griega de las artes y que inspiró a nuestra protagonista para desarrollar este álbum (y que tan espléndidamente representa la ilustradora Sophie Bass en la portada del mismo).

El tema principal se concibió como encargo de Tomorrow’s Warriors, uns organización educativa defensora de la diversidad, la inclusión y la igualdad en el mundo de la música y especialmente en el del jazz. El encargo tenía como objetivo estrenar la pieza durante el Women of the World Festival de 2015 por la Nu Civilization Orchestra, compuesta exclusivamente por mujeres.

Durante la composición de este tema, Yazz Ahmed diversificó las piezas y creó seis temas inspirados en seis mujeres representativas de la lucha por los derechos de las mujeres: Haifaa al-Mansour, (primera directora de cine saudí); Ruby Bridges (quien con 6 años fue la primera niña afroamericana en asistir una escuela primaria totalmente blanca en el sur de Estados Unidos); Malala Yousafzai (Premio Nobel de la Paz con tan sólo 17 años por su defensa de los derechos humanos); Rosa Parks (activista afroamericana de los derechos civiles conocida popularmente por negarse a ceder su asiento de autobús a un blanco); las sufragistas británicas que lucharon por el derecho al voto; y por último Barbara Thompson (saxofonista de jazz británica con Parkinson y que siguió subida a los escenarios hasta su muerte a pesar de los fuertes dolores provocados por su enfermedad). 

Sin duda, uno de los temas que más destaca en este álbum es «One Girl Among Many» en el que se pueden escuchar extractos del discurso de Malala Yousafzai en la ONU en 2013. El tema arranca con un solo de piano con una delicadeza y frescura propias de maestros impresionistas, unos primeros acordes pensados, tal vez, para celebrar la inocencia y frescura de la infancia, que van profundizando más y más hasta crear un contexto sonoro con giros sorprendentes.

Entran en escena la batería, el contrabajo frotado y la trompeta para seguir profundizando en un ánimo reivindicativo pero sin llegar a la grandilocuencia de lo épico.  Un coro de niñas se lanza al unísono «Today, it is a honor for me to be speaking again» para llegar así a una catarsis, a un punto culminante y darle mayor impulso a este tema dedicado a la valentía, la lucha y el desafío de Malala Yousafzai contra el fanatismo talibán.

La sonoridad apocalíptica de algunos pasajes en esta parte de la obra – cuya parte vocal evoca al tema «Another Brick in the Wall» de Pink Floyd –, le otorga una fuerza especial a esta composición que finalmente se resuelve en unos solos de trompeta que entran en aguas más calmadas y más profundas, como si se quisiera  manifestar la paz interior de alguien con el coraje de enfrentarse a la opresión por motivos desinteresados, que quiere celebrar una victoria sin estridencias, una victoria que no resta para nadie. Son 9 minutos y 32 segundos altamente emotivos. Una joya que se debe escuchar de forma meditativa para poder apreciar toda su belleza y su mensaje. 

Pero la grandeza del disco no se limita a esa pieza. «Ruby Bridges» es un puro juego caleidoscópico de los diferentes avatares del jazz en la tierra del Mississippi, una pieza original, hipnótica y cálida, al igual que también lo es en gran medida «Barbara», el tema dedicado a la saxofonista británica mencionada antes. 

En el año 2014 Yazz Ahmed compuso la bellísima suite «Alhaan Al Siduri», inspirada en sus raíces bahreiníes y que ella misma describió de esta manera: «Mencionado en la epopeya de Gilgamesh, Siduri es una diosa del Golfo que vive en una isla al borde del mar. Su tierra es un jardín en el que el sol camina por la mañana. Imaginé que esta isla que se menciona en el poema épico era Baréin, la isla de los dos mares. La letra es una combinación de fragmentos de canciones tradicionales de Baréin, traducidas al inglés, y mis propias ensoñaciones y reflexiones sobre mi tierra natal».

Se trata de un encargo de la Birmingham Jazzlines por haber sido beneficiaria de su programa de becas en 2014, que promociona a jóvenes músicos profesionales y que supuso una declaración total de principios con los que Yazz Ahmed, sin duda alguna, comenzaría a convertirse en un nombre propio con mayúsculas para la historia del género.

Colaboraciones ilustres de Yazz Ahmed

En el trabajo de Yazz Ahmed es una constante la colaboración con otros artistas de importante talla y con un sonido propio. Destaca principalmente su colaboración con el saxofonista y clarinetista Shabaka Hutchings, el cual es una figura habitual en los combos instrumentales que dan vida al sonido ideado por Yazz Ahmed.

Otra colaboración que ha contribuido a que Yazz Ahmed se haga un nombre dentro de la industria de la música, es su colaboración con Radiohead en la grabación del álbum «King of Limbs» del año 2011.

Más modos y escalas para este “brit” jazz contemporáneno

El sonido de Yazz Ahmed emplea en muchos de sus temas escalas y modos árabes o maqams, expandiendo así el territorio del jazz modal que crearon grandes genios del jazz moderno como Miles Davis o John Coltrane. Pero la exploración de Yazz Ahmed tiene un componente extra al integrar no solo estas escalas, sino también los microtonos o cuartos de tono propios de las músicas folclóricas y cultas de otras tradiciones distintas a la occidental europea.

Premios Jazz FM 2020: actuación del año en Reino Unido (PRS For Music UK Jazz Act) y álbum del año por Polyhymnia.  

El año pasado Yazz Ahmed ganó dos premios de Jazz FM, la cadena de radio británica de jazz de la multinacional alemana Bauer Media Group. Premio a mejor actuación nacional y a mejor álbum de jazz del año, al tercer álbum, Polyhymnia.

Compositora 4.0

El proceso creativo de esta artista evoca a la carrera y proceso creativo de grandes genios que han sabido crear algo nuevo a partir de la conjugación de instrumentación y arquitectura musical de tradiciones diferentes. Pero lo más peculiar de la voz propia de Yazz Ahmed – en comparación con artistas de otras generaciones – es su interés por la manipulación electrónica del sonido, no sólo en el estudio de grabación, sino también en el directo, creando texturas mixtas que hilan instrumentación orgánica con grabaciones manipuladas, loops y paisajes sonoros digitales.

Es bastante frecuente ver a Yazz Ahmed tocar con una mano derecha la trompeta o el fliscorno y con la izquierda estar ejecutando loops y experimentaciones en el kaoss pad, un artilugio electrónico que permite jugar con tomas grabadas en directo, gracias a su simpleza de uso.

Pero el sonido electrónico, las manipulaciones y los loops solo están ahí para subrayar y contribuir a generar atmósferas sonoras que también integran el sonido orgánico de los instrumentos musicales.

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Raquel Rodríguez es traductora editorial de alemán e inglés y aficionada al Jazz

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Javi Ariola es ingeniero industrial, padre y aficionado al jazz. Defensor a ultranza de Miles Davis y Bill Evans.

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