Historia

Hammond, Rhodes y Moog: los otros teclados del jazz

El piano ha sido desde las primeros años del siglo XX, un elemento integral en el jazz, tanto en sus interpretaciones como solista, como su participación en distintos conjuntos.

Desde Scott Joplin y su ragtime, a Jelly Roll Morton, pasando por otros grandes pianistas del primer jazz como James P.Johnson, Fats Waller, o Mary Lou Wlliams, a genios del Bebop como Thelonious Monk, del jazz fusión como Chick Corea, o a intérpretes actuales como Carla Bley , Hiromi Uehara o Brad Mehldau, la historia de este género musical siempre ha estado ligado a este instrumento.

Con el paso de los años, al piano clásico se le han ido sumando otros teclados. Tal y como hicimos en nuestro artículo dedicado al mundo de los saxos, hoy nos introducimos en esos otros teclados, órganos y pianos que puedes ver y escuchar en un concierto de jazz: Órgano Hammond, Piano Rhodes y Sintetizador Moog.

Órgano Hammond

El órgano Hammond es un instrumento musical basado en los principios del electromagnetismo y de la amplificación a través de altavoces individuales, creado por el inventor estadounidense Laurens Hammond y aunque todavía son varios los conjuntos de jazz que lo incorporan, vivió su momento de máximo esplendor en las décadas de 1960 y 1970.

El Hammond se presenta como un mueble de madera cerrado y con cuatro patas y de aspecto sobrio y cuenta con un sistema de 25 pedales para los sonidos del bajo. En la consola hay dos teclados de cinco octavas y encima de estos hay cuatro juegos de nueve barras deslizantes que permiten añadir armónicos.

Uno de los primeros organistas que adoptaron el Hammond en el jazz fue Jimmy Smith comenzando una íntima relación con este instrumento en 1951, e iniciando una impresionante carrera de éxitos para Blue Note. Es cierto que antes que él , Bill Davis, Bill Doggett y Milt Buckner probaron su maestría con este órgano tan particular, pero el arrollador éxito comercial de Smith no tuvo rival, ganándose además una legión de fans.

A Smith le seguirían otros organistas como Shirley Scott, Don Patterson, Amina Claudine Myers y sobre todo, Lee Strand, a quien Smith llamaba “el Art Tatum del órgano”. Tras su “caída en desgracia” a partir de los años 70, el Hammond llega a nuestros días gracias a músicos como el recientemente fallecido Dr. Lonnie Smith, quien pocos meses antes de su muerte firmaba con “Breathe”, uno de los grandes discos de 2021.

En España, la tradición del Hammond sigue viva en manos de músicos como Mauri Sanchís, a quien entrevistábamos recientemente en Caravan.

Piano Rhodes y Fender Rhodes

Pocos instrumentos musicales tienen una historia tan curiosa como la del piano Rhodes, inventado por el estadounidense Harold B. Rhodes a partir de sus experiencias como instructor y terapeuta musical durante su participación en la Segunda Guerra Mundial.

Obsesionado por la idea de crear un piano pequeño y fácil de transportar, de modo que pudiera utilizarse incluso en un hospital de campaña, su primera aproximación fue un piano de juguete denominado Xilette, que apostaba por un mecanismo interno similar a un xilófono (y un sonido similar al de un metalófono) y su prototipo fue construido con tubos de aluminio provenientes de las alas de los bombarderos B-17. El piano abarcaba dos octavas y media y fue un gran éxito.

En 1959, Leo Fender, fundador de la empresa Fender Musical Instruments Corporation, se se asoció con Harold Rhodes y juntos produjeron todo tipo de instrumentos. Su primer producto ese año fue el PianoBass (bajo piano), de 32 notas (dos octavas y media). Por pocos años después, se produjo también una versión de 54 teclas (cuatro octavas y media) y la empresa pasó a llamarse Fender Rhodes.

A lo largo de los años la compañía ha llegado a lanzar versiones de seis y hasta de siete octavas y se incluyeron distintas mejoras, hasta que en 1984, el piano eléctrico Mark V se convertiría en el último lanzado por la empresa, que sentía sobre sus resultados económicos el peso de la nueva era de los sintetizadores.

Entre los artistas y grupos que más han empleado este instrumento, destacan muchos nombres del jazz de fusión de los años 70, con nombres como los de Weather Report o Chick Corea, pero también pianistas más clásicos como Bill Evans, cuyo álbum de 1971 “From Left to Right” es una declaración de amor al Rhodes.

MiniMoog

Sintetizador Moog

Hablar de los primeros sintetizadores es hablar sin lugar a dudas de Moog, compañía pionera en la fabricación de sintetizadores analógicos controlados a través de voltaje.

Fundada por Robert Arthur Moog, la compañía tiene su origen en el interés del propio Moog por el diseño y la construcción de complejos sistemas electrónicos musicales a mediados de los sesenta. Tras una larga fase de experimentación que se desarrolló a lo largo de la primera parte de esa década, el sintetizador sintetizador Moog comenzó a adquirir mayor atención dentro de la industria de la música después de que fue mostrado en Monterey Pop Festival en junio de 1967, conquistando a los pioneros de la música electrónica Paul Beaver y Bernie Krause.

Unos meses más tarde el instrumento llamó la atención a grupos tan importantes como The Byrds o Simon & Garfunkel y su sonido no tardó en saltar a la música negra haciendo su aparición en el single “Reflections”, publicado por The Supremes ese mismo año. A partir de ahí, comenzó a aparecer en todo tipo de discos populares de la época como en el Strange Days de The Doors o en el archiconocido “Their Satanic Majesties Request” de The Rolling Stones.

Poco después, en julio de 1969, el disco de jazz “The Minotaur”de Dick Hyman se convirtió en el primer sencillo que utilizó un Moog y llegó al Top 40 del famoso ranking Billboard. Con el MiniMoog, desarrollado en 1970, nacía una versión mucho más portable de este teclado , lo que favoreció que fuera tocado por un gran número de músicos, entre los que destaca Jan Hammer en Mahavishnu Orchestra a inicios de 1971. Otro gran apasionado de este teclado fue el inimitable Sun Ra, que comúnmente utilizaba el Moog para conseguir su sonido único.

A lo largo de las últimas décadas la relación del jazz con los sintetizadores ha vivido distintas etapas, con una explosión en los años ´80, cierto rechazo con el cambio de siglo y una lenta pero muy interesante recuperación en las formaciones actuales más vanguardistas.

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Rudy de Juana es periodista tecnológico y apasionado por el jazz. También podéis seguirme en MuyComputerPro.com y en rodolfodejuana.com

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