copa cabana

Elemental Music Plays Brasil

El sello catalán reedita dos títulos imprescindibles para comprender la música brasileña del siglo XX: «Todos os Olhos» (Tom Zé) y «Viagem» (Osmar Milito).

Elemental Music Records, fundada por Jordi Soley y Zev Feldman, es uno de los pocos sellos españoles que se ha especializado en la reedición de grandes joyas de la historia del jazz. En ocasiones, esta casa discográfica, con sede en Barcelona, se «limita» a relanzar títulos icónicos de nuestro género musical favorito; pero en otras trabaja de cerca con herederos de cintas inéditas, ingenieros de sonido o grandes archivos sonoros en los que de vez en cuando siguen apareciendo grandes tesoros.

Feldman es además co-presidente de Resonance Records y uno de los grandes expertos del mundo a la hora de localizar y trabajar con grabaciones históricas, con destacadas colaboraciones para sellos como Blue Note, Concord, Polygram, o Rhino. En 2016, fue elegido «Productor Estrella Emergente» en la Encuesta Internacional de Críticos de DownBeat Magazine, y «Productor del Año» en 2022. Este «Detective del Jazz» ha sido además co-productor de lanzamientos tan destacados en los últimos años como «Palo Alto» (Thelonious Monk) o «A Love Supreme: Live in Seattle» (John Coltrane).

En este arranque de 2024 y de nuevo bajo Elemental Music Records, nos traen dos de los discos más reconocidos de la bossa nova y el jazz brasileño de los años 70: «Todos os Olhos» (Tom Zé) y «Viagem» (Osmar Milito).

tom ze

Tom Zé: «Todos Os Olhos»

Tom Zé (Antônio José Santana Martins) es una figura legendaria de la música popular brasileña. Participó activamente en el movimiento tropicalista de la década de 1960, junto a nombres como Caetano Veloso, Gilberto Gil y otros artistas, apostando por una música con un toque irreverente, caracterizada por la experimentación, la mezcla de géneros y un uso innovador de la instrumentación.

Cuando lanza «Todos os Olhos» (1973), Brasil se encontraba bajo la dictadura militar (1964-1985) y más concretamente, bajo el periodo que pasó a denominarse como los «años de plomo», periodo de máxima represión y censura, bajo el mandato del general Emílio Garrastazu Médici.

Tom Zé que en ese momento se encontraba en una situación de auto-exilio en su casa de Irará (Bahía) lanza «Todos os Olhos» como respuesta a la brutalidad del régimen, utilizando para ello letras críticas e irónicas sobre la sociedad brasileña de la época («Complexo de Épico» es una crítica mordaz a la falsa épica de la dictadura, mientras que la propia «Todos os Olhos» es una métafora sobre su vigilancia omnipresente) y mezclando géneros como el jazz, el rock e incluso, los sonidos callejeros.

Aunque el disco fue recibido con cierta tibieza en el primer momento, ha influido a generaciones enteras de artistas brasileños e internacionales y es considerado un disco fundamental para comprender la música experimental y de protesta en Brasil.

viagem jpg

Osmar Milito: «Viagem»

Osmar Milito es uno de los grandes pianistas de la bossa nova. Comenzó su carrera como músico de sesión, tocando junto a artistas como la enorme Elis Regina.

Su música es en realidad una mezcla de jazz, bossa nova, samba y música folclórica brasileña y es tan compleja como accesible, ofreciendo melodías que son fáciles de tararear y recordar; alegres y festivas, pero llenas de sutilezas y detalles coloristas.

Lanzado en 1974, «Viagem» es un disco desenfadado con letras poéticas que abordan temas como el amor, la soledad, el viaje y la búsqueda. «Mulher Rendeira» es por ejemplo una canción de ritmo contagioso y letra que celebra la belleza de la mujer brasileña, pero «Oração À Mãe Menininha» es una canción religiosa dedicada a la Virgen María. «Viagem» la canción que da título al disco, una metáfora del viaje de la vida.

A diferencia de «Todos os Olhos» la grabación fue un éxito comercial y de crítica en Brasil desde el primer momento, pero al igual que el anterior, es considerado como un clásico de la música del país americano y uno de los mejores discos de jazz brasileño de todos los tiempos.

Deja un comentario

Escribimos en Caravan