
Los que buscan sorprenderse con sonoridades diferentes, harán muy bien en prestar atención a Arooj Aftab, cantante y compositora pakistaní que vuelve a hipnotizarnos en «Night Reign», su cuarto álbum de estudio.
En este reino de la noche (probablemente su mejor trabajo hasta la fecha), Aftab juega con todos los recursos que tiene a su disposición para que la acompañemos en un viaje de incierto final: texturas lentas, armonías etéreas, voces profundas que languidecen a la luz de la luna…una atomósfera en definitiva pensada con sumo cuidado para posicionarnos en un estado de ánimo muy determinado.
Y musicalmente los ingredientes con los que trabaja son los que ya conocemos desde su debut hace diez años en «Bird Under Water»: jazz minimalista, folk occidental, música electrónica y una pátina de exotismo oriental.
Estilísticamente es una apuesta arriesgada, capaz de quedar encasillada en el terreno del chill-out ibicenco o peor aún de un new age venido a menos. Sin embargo la profunda sensibilidad de Aftab y su gran capacidad vocal (algunas de sus canciones de clavan como un puñal de terciopelo) consiguen que la fórmula funcione más allá del exotismo anecdótico.
Los más malicioso dirán que escuchan algo de auto-tune en muchos de los temas. Y es cierto, porque Aftab no lo esconde; pero lo hace con el gusto necesario como para que esta herramienta que normalmente resta enteros a cualquier trabajo, aquí sume unos cuantos.
Verve: Arooj Aftab
