
En Ones & Twos, su tercer disco para Blue Note, Gerald Clayton propone una experiencia sonora inusual: un álbum diseñado para que sus lados A y B puedan sonar a la vez, evocando ese instante en el que un DJ mezcla dos pistas distintas en el club. Inspirado por el arte del turntablismo, el pianista construye una obra donde la superposición de texturas genera una escucha múltiple y envolvente.
Acompañado por figuras como Joel Ross, Elena Pinderhughes, Marquis Hill y Kendrick Scott, y con la postproducción de Kassa Overall, Clayton logra fusionar el jazz acústico con una lógica de mezcla propia del beatmaking. El resultado es un disco que expande los límites de la improvisación contemporánea y confirma su vocación por la experimentación formal.
Esta estrategia invita al oyente a un juego activo de percepción, donde cada reproducción puede revelar relaciones distintas entre los motivos melódicos, las figuras rítmicas y los espacios de improvisación. Más que un gesto técnico, es una poética de la simultaneidad que remite tanto al arte del sampleo como a las obras modulares de Steve Reich o Anthony Braxton.
El lenguaje pianístico de Clayton, profundamente lírico pero siempre atento a la estructura, actúa como eje de esta propuesta. En temas como Togetherness o Two Over One, se percibe una sensibilidad rítmica que no renuncia al swing, pero lo subvierte desde una lógica más cercana al collage. No es, teniendo todo esto en cuenta, un disco para todos, pero a la vez, es un álbum que casi cualquier persona debería poder disfrutar.
Blue Note: Gerald Clayton (piano), Joel Ross (vibráfono), Elena Pinderhughes (flauta), Marquis Hill (trompeta), Kendrick Scott (batería)
