El jazz contemporáneo avanza en múltiples direcciones, pero pocos artistas logran capturar con tanta precisión la sensación de un presente que se proyecta hacia el futuro como lo hace Alfa Mist. Mi conexión con su música se remonta a su actuación en el festival de jazz de Gante en 2024, una experiencia de la que ya hablamos en su momento en Caravanjazz. El pianista, productor y compositor londinense ha conseguido con cada disco dar un paso más allá, consolidando un estilo que mezcla la tradición del jazz con texturas de hip-hop, soul y bandas sonoras imaginarias.
Su trabajo, “Roulette”, es indiscutiblemente una de las piezas centrales de la temporada. Personalmente, he escuchado mucha música nueva en los últimos meses, y estoy convencido de que este álbum ocupa un puesto destacado en mi lista de favoritos del género. Las composiciones de “Roulette” permiten constatar desde el primer momento la ambición del proyecto. Alfa Mist combina un ritmo cinematográfico con atmósferas introspectivas, y una indiscutible elegancia jazzística con sonidos electrónicos y narrativas vocales.

Voces como la de la cantante británica Tawiah y la del propio artista enriquecen composiciones que oscilan entre la calma y la tensión, el ritmo urbano y la contemplación. Cada pieza parece formar parte de una historia mayor, con arreglos precisos y una producción pensada para escucharse como un todo. El álbum contiene un total de quince temas, ofreciendo un recorrido sonoro largo y complejo.
Alfa Mist no suele repetir fórmulas y, si bien mantiene la identidad que le hizo destacar en trabajos como “Antiphon” o “Bring Backs”, aquí apuesta por un lenguaje más amplio, con mayor peso en la orquestación y un claro interés en lo narrativo. Esa cualidad casi fílmica que me evoca a los trabajos de Tarantino para la gran pantalla, refuerza la idea de que su música no se limita al estereotipado club de jazz, sino que puede habitar en otros ecosistemas musicales como una sala de cine, un espacio de contemplación o la intimidad de unos auriculares.
No menos importantes son los músicos que le acompañan en esta grabación. Habituales colaboradores como Kaya Thomas-Dyke aportan su huella vocal, mientras que la sección rítmica se nutre de bateristas y bajistas de la nueva escena londinense, capaces de moverse con naturalidad entre lo acústico y lo electrónico. Y de nuevo el enorme Johnny Woodham a la trompeta y al fiscorno aportando ese sonido tan inconfundible en los últimos trabajos de Alfa Mist. La interacción entre ellos sostiene la arquitectura del disco: cada línea de bajo, cada entrada de batería, cada frase de viento está colocada con un propósito narrativo, como si cada músico fuese un personaje más de la historia que se cuenta en “Roulette”.

Un detalle especial de esta edición es la inclusión de un cómic de 28 páginas titulado “Who Were You?”, escrito por Alfa Mist con ilustraciones de James Rueben y que, lejos de ser un simple extra, se integra al concepto del disco. Se trata de una historia de tintes detectivescos en la que las ideas de la reencarnación y la justicia atraviesan la obra. No sorprende que Alfa Mist busque extender su universo más allá de la música, creando un proyecto que apela también a lo visual y lo narrativo.
Sus quince piezas confirman que estamos ante uno de los discos más ambiciosos del año. Si esto es una nueva muestra de hacia dónde apunta el jazz actual, la dirección que toma me gusta, y mucho. “Roulette”, con presentaciones en directo tan destacadas como la del londinense Royal Albert Hall, está disponible en vinilo, CD y formatos digitales, en ediciones que incluyen libreto con notas de los músicos, fotografías de las sesiones y el citado cómic. Más allá del objeto físico, lo que se adquiere es la entrada al universo sonoro de Alfa Mist, en el que nos invita una vez más a dejarnos arrastrar por una música que exige protagonismo. Por esta razón, este disco es una cita obligada para quienes seguimos de cerca el pulso del jazz contemporáneo.


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