Village Vanguard
Historia

Live from The Village Vanguard!

Hace unos meses repasábamos la historia del legendario Cotton Club, ese «estupendo antro» en la que una noche escuchabas a Duke Ellington y la siguiente, encargabas un asesinato. Tan popular o más que ese club de leyenda es el mucho más posh «The Village Vanguard», inaugurado en 1934 por el promotor musical Max Gordon en el Greenwich Village de Nueva York.

El Vanguard, en el que han tocado los más grandes y cuyas grabaciones tienen cierto aire de leyenda, no nació sin embargo como un club de jazz. Hasta 1957 el local centraba su actividades culturales en la música folk y en los recitales de poesía beatnik, por lo que no resultaba extraño encontrarse entre los parroquianos con Jack Kerouak o Allen Ginsberg. Situado a la izquierda del espectro ideológico americano, el club también organizaba tertulias a favor de la república en la Guerra Civil española y sesiones de standup comedy en las que acababa interviniendo la policía (algo de ese ambiente se captura en la serie «La famosa señora Maisel»)

En su autobiografía, Gordon cuenta que tuvo que renunciar al local original por las dificultades que entrañaba adaptarlo a la normativa vigente: «si quería llegar a alguna parte en el negocio de los clubes nocturnos, tendría que encontrar otro lugar con dos baños, dos salidas, a doscientos pies de una iglesia o sinagoga o escuela, y con el alquiler por debajo de 100 dólares al mes».

No tardaría demasiado en encontrar el local ideal. «The Golden Triangle» era un speakeasy que ocupaba el sótano del número 178 de la séptima avenida y llamaba la atención por una planta en forma de triángulo isósceles perfecto. Tras su compra en 1935, Gordon cambiaría su nombre por el de Village Vanguard.

La apuesta por el jazz

Aunque como ya comentamos escuchar jazz no era el motivo principal para acercarse al Vanguard, lo cierto es que ya en la década de los 30 artistas como Sidney Bechet, Art Hodes, Mary Lou Williams tocaban con cierta regularidad. A estos se sumaron a principios de los 40, grandes de la época como Roy Eldridge, lo que comenzó a inclinar la balanza hacia este estilo musical.

Para mediados de los años 50, el olfato de Gordon le llevó a contar con los mejores y en una noche cualquiera los asistentes podían escuchar desde Miles Davis a Horace Silver, desde Sonny Rollins a Charles Mingus, pasando por Bill Evans, Stan Getz o el Modern Jazz Quartet.

Más importante aún ha sido el papel que ha jugado el club de Gordon para lanzar carreras…sin ir más lejos, la de Thelonious Monk. Fue la mujer de Gordon,  Lorraine, la que le presenta a Monk y le convence para que sea artista residente» en septiembre de 1948 y aunque durante el primero año pocos acudían a sus conciertos, la insistencia de Lorraine fue la que consiguió que la estrella de Monk comenzase a brillar a partir de 1950.

Desde entonces el club ha actuado como trampolín para una enorme cantidad de talentos y ha servido como sala para la grabación de un buen número de conciertos en directo, de lo que os recomendamos:

1957: Night at the Village Vanguard de Sonny Rollins, en Blue Note Records
1961: Sunday at the Village Vanguard de Bill Evans
1961: Live at the Village Vanguard de John Coltrane, en Impulse!
1961: The Complete 1961 Village Vanguard Recordings de John Coltrane
1963: Impressions de John Coltrane en Impulse!
1966: Opening Night: Thad Jones/Mel Lewis Big Band at the Village Vanguard February 7, 1966 , en AGP/Alan Grant
1967: Live at the Village Vanguard Again! de John Coltrane en Impulse!
1970: Betty Carter at the Village Vanguard de Betty Carter, en Verve
1976: Homecoming: Live at the Village Vanguard de Dexter Gordon, en Sony
1984: Live at the Village Vanguard de Michel Petrucciani, en Blue Note Records

Así que si pasáis por Nueva York y queréis escuchar buena música, no os lo penséis. El Village Vanguard os está esperando.

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